| 27-Marzo-2000 -- ACI Prensa
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JUAN PABLO II PIDE UNIDAD DE LOS
CRISTIANOS EN CITA INTERRELIGIOSA
JERUSALÉN, 27 Mar. (ACI).- El Papa Juan
Pablo II pidió a los líderes de las diferentes religiones
presentes en Tierra Santa "superar la escandalosa impresión
que suscitan nuestros disensos y controversias".
El Pontífice hizo este llamado en el
encuentro ecuménico celebrado en el Patriarcado
Ortodoxo de Jerusalén ante el Patriarca
Diodoros I y el Patriarca ortodoxo armenio, Torkom, así como de
líderes religiosos de la maraña de pequeñas comunidades
cristianas existentes en esta zona.
El Pontífice recordó que en Tierra Santa
"casi todos los días hay tensiones y conflictos", en
alusión a la situación diaria del área donde las diferentes
confesiones tienen a su cargo una capilla o el lugar principal y
las otras deben tener cuidado de no invadir "su territorio"
y menos oficiar Misa o celebrar otra ceremonia fuera de las
horas acordadas.
Juan Pablo II recordó la cita mantenida
en 1964 en esta ciudad por Pablo VI y el patriarca Athenagoras I
de Constantinopla, que sirvió para poner las bases de una nueva
era de contactos entre los católicos y los ortodoxos.
Subrayó que en estos años las dos
iglesias han aprendido que el camino hacia la unidad que
rompieron en el 1054 "es difícil", pero que ello no
debe "desanimarles".
"Tenemos que ser pacientes y
perseverantes y continuar caminando hacia adelante sin vacilar.
El caluroso abrazo de Pablo VI y Athenagoras aparece como una señal
profética que nos empuja hacia nuevos esfuerzos para
corresponder a la voluntad de Dios (la unidad)", manifestó
el Pontífice.
Refiriéndose a la unidad, Juan Pablo II
afirmó que la variedad y la belleza de los ritos no católicos,
así como sus tradiciones canónicas y teológicas no son
contrarias a la unidad, sino que "refuerzan y contribuyen
enormemente al cumplimiento de su misión".
El Obispo de Roma aseguró que cuanto más
unidos estén en las plegarias, "con más coraje" podrán
afrontar "la dolorosa realidad de nuestras divisiones".
Asimismo, aseguró que la cooperación entre los cristianos de
Tierra Santa no es una opción, sino una necesidad, porque sólo
en un espíritu de recíproco respeto y apoyo la presencia
cristiana puede florecer en esta área.
El Papa también afirmó que sólo con la
reconciliación, los cristianos pueden desarrollar plenamente su
papel. "En Tierra Santa, donde los cristianos viven junto a
los judíos y los musulmanes, donde casi todos los días hay
tensiones y conflictos, es esencial superar la escandalosa
impresión que suscitan nuestros disensos y nuestras
controversias.
Aquí tendría que ser posible vivir en
hermandad, libertad, en justicia y en paz", señaló.
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